|
Annabelle Rodríguez
Muchas gracias por este panel que refleja muchas esperanzas para el futuro. Acabo de oír a Magdeliva y la labor que realiza me parece extraordinaria. Quisiera asentar algunas de las distintas opiniones que he oído. Esta mañana, el ex- embajador de Polonia en Cuba, Tomasz Turowski, hablaba que, sí, le parecía que había un grupo importante de reformistas. No de todo el gobierno pero que dentro de la estructura de gobierno había una voluntad de cambios. No necesariamente hacia la democracia pero en cuanto a las reformas. Después, Jack DuVall, el Presidente de International Center on NonViolent Conflicts, dijo otra cosa que me parece importante como que en la existencia no violenta tenemos que tener una idea clara hasta donde podemos llegar en cada momento, paso a paso. Uno de ellos puede ser la campaña con un propósito concreto. No pidiendo mañana elecciones libres que sería el deseo de todos pero es un poco inalcanzable. Son cosas que quiero destacar porque son importantes. El ex-embajador de Estados Unidos en Polonia, Nicholas Rey, hablaba también sobre una idea que yo también asumía: es importante que en este momento hay personas que ven perspectivas de futuro a través de un proceso de transición. ¿Por qué? Porque el gobierno cubano y Fidel Castro ha conseguido involucrar, de una u otra manera, en distintos tipos de instituciones prácticamente a la totalidad o casi totalidad de la población. Allí no hay empresas libres, todos los empleados son empleados de gobierno. En muchos casos para ser el empleado de gobierno se exige un carné del partido, un carné de la federación, en fin, es como una telaraña en la cual se encuentran implicadas muchas personas. El temor a represalias es una de las cosas mas paralizantes para cualquier cambio en una sociedad. Hay que darle una salida a los miembros de la nomenclatura, como decía el Embajador Rey, unos incentivos para que sepan que después de una transición existirán. Ésto es importante porque puede ser un freno. Irena Lasota ha enseñado otra cosa: es la ayuda que se da. No creo que las grandes declaraciones o los ataques verbales constantes al gobierno cubano consigan algo. Creo que mucho más importante es hacer cosas. Doctor Maria Stephan habló de la importancia de los actores externos y decía que lo mas importante era invertir en la formación cívica de la sociedad civil, las Damas de Blanco y la transferencia de conocimiento de materiales. Yo creo que quizás es aquí donde nosotros hemos actuado. Hablo de Asociación Encuentro de la Cultura Cubana. En el año 95 pensamos que había que hacer algo. Ese algo no lo podíamos hacer dentro de Cuba, pues todavía esta prohibido tener un eje. Mucho más prohibido es publicar una revista independiente. A raíz de un encuentro de intelectualistas en Madrid surgió la idea de hacer una publicación que trimestralmente despejara todo el aspecto de la vida socio-politica y cultural del país. Publicando los textos de personas que viven dentro del país, sean o no afectos al gobierno. Y también publicar los textos de la personas que estuvieran en otros lugares del mundo. Así han publicado las personas que viven en Venezuela, en Estocolmo, en Roma, en Miami, en Washington y en Polonia. Por cierto, tenemos muy buenas colaboraciones aquí. Esta revista, precisamente por tener un perfil no insultante para el gobierno cubano y que trata de referir con datos objetivos, ha resultado ser un arma mucho mas subversiva que algunos discursos tradicionales como era frecuente durante muchos años. Por ejemplo, sacamos una edición en la que por primera vez se habla de este siglo político en Cuba. Con testimonios de las personas, de ex-presos políticos que es el dossier importante. Y ésto fue la primera vez que dentro de Cuba se pudo escribir de esta forma. Es decir, de una forma reflexiva, un poco académica y testimonial. Recogemos temas cubanos y latinoamericanos. Con eso tratamos de mantener y crear un vehículo en el cual están reflejadas todas la opiniones. Después, hacer un envío de dos mil ejemplares de cada numero que circulan por toda la isla. Así, los lectores cubanos se enteran de lo que está pasando en el mundo y de lo que está pasando allá, dentro de la isla. Todo el mundo en Cuba, menos Fidel Castro, piensa en reformas. ¿Qué tipo de reformas? Probablemente, los que están en lo más alto del poder no quieren perder su posición, entonces aspiran para hacer una serie de reformas económicas graduales. Hay que pensar en que la generación que hizo la revolución se está acercando a los ochenta años. Pero ellos tienen hijos que ya no aspiran a vivir este etapa, que tienen otras ideas. Yo he oído a una persona activa preguntar que sentido tiene que nosotros veamos errorónea la idea de que los americanos vengan aquí para invertir en nuestro país. Esa persona pensaba en los chinos que estaban reconstruyendo su economía. Estoy hablando de la comercialización en los ochenta y noventa. Y de ese momento prevalecía la mentalidad en esa capa de hijos de dirigentes. Los chinos están reconstruyendo su economía con el capital de los chinos en exilio. ¿Por qué nosotros le vamos a tener tanto miedo al capital cubano del exilio? Después, hay una tercera generación, la de nietos. Esos hijos tienen cincuenta o más años y ya están los nietos. Ellos ya no se conforman con el privilegio de ir a Varadero. Todos quieren internet, todos quieren viajar, quieren conocer el mundo, estudiar en las universidades americanas. Por lo tanto, creo que hay una presión social no sólo dentro de la sociedad civil que está protegida y acusada como todos sabemos, sino que dentro de esa pirámide del gobierno hay también una presión tremenda por cambios. Es evidente que estos cambios van a ser lentos, van a ser graduales. No pienso que va a ser una transición rápida. Si Fidel Castro muere y no hay una revuelta popular, me parece que el pueblo cubano quiere normalidad y vida. Creo que es posible que su hermano, Raúl, que siempre ha sido un hombre a favor de las reformas económicas, inicie una lenta evolución. Y creo en cualquier reforma económica, en eso estoy de acuerdo con Julio y con Behar que también hablaban de ésto. Así que, si allí quitamos el totem, si empieza una vida mediana sin carisma, sin dioses, simplemente natural, es muy probable que se llegue a lo que todos aspiran.
|