Mensaje del Presidente Oscar Arias
“De Solidaridad a la Democracia: Podrá Cuba Lograr la Libertad?” El día 11 de Diciembre 2006 Varsovia
Mis amigos, Gracias por el honor de dirigir la palabra a esta conferencia. Me disculpo por no poder estar con ustedes en persona. En su tercer discurso inaugural, Franklin Delano Roosevelt nos decía que “la aspiración democrática no es una simple fase reciente de la historia humana. Es la historia humana.” Sin democracia, la libertad no es más que un espejismo. La estabilidad política, el bienestar económico, y la justicia social son negados. A estas alturas de la historia está demostrado que no se pueden perseguir fines nobles con medios innobles, que de la opresión no germina la libertad, que una dictadura puede satisfacer las necesidades más básicas de las personas, pero no las más importantes, como el respeto a su dignidad. Eso sólo lo hace una democracia. Los países iberoamericanos conocen esta importante verdad como el escozor de una vieja quemadura. Su rostro está surcado por cicatrices que los autoritarismos de todo signo han grabado. La presencia de la democracia en Iberoamérica ha sido un largo proceso de aprendizaje social, tentativo, sujeto a retrocesos, pero cierto e invaluable. Se ha establecido en toda nación del hemisferio excepto una. Cuba es hoy la única excepción en la gran transformación iberoamericana hacia la libertad, el único país de la región que se niega a aceptar que la democracia, a pesar de todas sus carencias y debilidades, es el sino de nuestra historia. Ahora es la hora de abrir por fin un debate largamente pospuesto sobre la transición democrática en la isla. Es una discusión en la cual la participación de países como Polonia, que se han liberado de sistemas del poder perpetuo de un partido, pueda ser especialmente apropiada y útil. Esta participación no significa imponer un rumbo al pueblo cubano sino tan sólo crear las condiciones para que el pueblo cubano elija genuinamente un camino propio. Por esta razón aplaudo sus esfuerzos del día de hoy, para asegurar que nuestros hermanos y hermanas de Cuba realicen su destino democrático. Les mando los mejores deseos y mucha suerte desde Costa Rica. Muchísimas gracias.
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