Proyecto de Bibliotecas Independientes
Llamamiento en defensa de los bibliotecarios cubanos Resolución Del Congreso Nacional De Delegados De La Asociación De Los Bibliotecarios Polacos La apuesta principal de este proyecto fue crear un espacio cultural neutral, una especie de centro de promoción de lectura, tertulias e investigación para ampliar los horizontes culturales de todos los que estén interesados en la participación en estos eventos. En Cuba no existe la libertad de expresión ni el acceso libre a la información y a la lectura. No hay librerías ni puntos de libre acceso a la prensa. Las bibliotecas, incluyendo las públicas, se presentan como lugares sombríos que apenas consiguen completar el catálogo. Las colecciones de obras no están adecuadamente protegidas ni correctamente catalogadas. Por eso, cada intento de aproximación a la Biblioteca Nacional José Martí – la más importante del país – y el uso de sus fondos se convierte en una experiencia traumática. Desafortunadamente, no sólo la condición de las bibliotecas en la isla es desalentadora. La preocupación más significante es el escaso acceso a la información de la que el monopolio está en manos del régimen cubano. La ausencia de prensa libre, editoriales y la prohibición de ejercer el periodismo independiente priva a la sociedad del derecho esencial que es el derecho a la información. La censura basada en la ideología no deja presentar ni imprimir ninguna información que no esté conforme al ideario oficialista. Los cubanos tienen prohibida la lectura de la prensa y los libros extranjeros que no corresponde a la línea del Partido Comunista de Cuba. Las informaciones del resto del mundo llegan a los cubanos manipuladas de antemano. Son los turistas que visitan el país los que despiertan en los cubanos el ansia de conocer la verdadera y desmentida imagen del mundo. En febrero de 1998 durante la Feria Internacional del Libro en La Habana, Fidel Castro dijo: "En Cuba no hay libros prohibidos, sino que no hay dinero para comprarlos". Estas palabras dieron el impulso a Berta del Carmen Mexidor Vázquez, economista de la provincia Las Tunas, para promover el proyecto de las bibliotecas independientes que posibilitarían al lector el libre acceso a las obras, documentos y prensa prohibidas por las instituciones del Estado, según el cual éstos conllevan la propaganda adversa a la ideología oficial, lo que los coloca entre otras denominadas como contrarrevolucionarias y anti-estatales. La primera Biblioteca Independiente obtuvo el nombre de Félix Varela y fue convocada por Berta Meixidor el 3 de marzo de 1998 en Las Tunas. A partir de esta fecha, durante los primeros 9 meses, fueron creadas 12 bibliotecas independientes más, todas en residencias privadas. Actualmente, funcionan decenas de ellas, difundidas por toda la isla. Las bibliotecas independientes ofrecen sus fondos a todo el público intersado. El Movimiento de las Bibliotecas Independientes es una iniciativa civil de abajo dirigiéndose al gobierno con el mensaje de la necesidad de introducir los cambios sistemáticos. El Movimiento es un ejemplo de la actividad civil de la sociedad en Cuba y la forma no-política de resistencia social. El régimen recurre a las represiones en lucha contra los bibliotecarios, atemorizando a sus familiares, ejecutando infracciones agresivas, extorsiones, cofiscaciones de los fondos – lo más doloroso -, sin excluir los arrestos y condenas draconianas de prisión. Junta directiva del Proyecto: Directora: Berta del Carmen Mexidor Vázquez Relaciones Públicas: Ramón Humberto Colás Castillo
Representantes de las Bibliotecas Independientes en el exterior: Directorio Revolucionario Democrático Cubano P.O.Box 110235 Hialeah, Fl. 33011 Tel: (305) 279-4416 Fax: (305) 279-0488 E-mail: director@netside.net http://www.directorio.org/ Fuente: Cubanet: http://www.cubanet.org/bibliotecas/proyecto.htm
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